Software a la medida para tu industria
Conocemos los problemas de cada sector y ya hemos construido sistemas reales para varios de ellos. Elige tu industria y cotiza gratis.
Gasolineras
Administrar una gasolinera con libretas, hojas de Excel y varios programas que no se hablan entre sí es perder dinero sin darte cuenta. Creamos el sistema que centraliza toda tu operación: ventas de combustible, cortes de turno, inventarios, compras, clientes y cuentas por cobrar y pagar, en un solo lugar.
Distribuidoras
Si manejas una distribuidora con rutas de reparto, vendedores en campo e inventario que se mueve todo el día, el papel y el Excel se quedan cortos. Creamos la app y el sistema que tu equipo usa desde el celular para registrar pedidos, controlar inventario por cliente, capturar mermas y organizar las rutas.
Distribuidoras de bebidas
En una distribuidora de refrescos, agua o cerveza cada día sale un camión con producto lleno y regresa con vacíos, efectivo, devoluciones y promociones aplicadas. Si la liquidación se cuadra a mano, el error se descubre cuando ya es tarde.
Distribuidoras de abarrotes y alimentos
Una distribuidora de abarrotes, botanas, lácteos o pan vive de surtir cientos de tiendas a tiempo. Producto que caduca en el camión, crédito a tenderos anotado en libreta y rutas que crecieron sin orden se comen el margen, que de por sí es delgado.
Restaurantes
En un restaurante el descontrol del inventario y las mermas se comen tu utilidad sin que lo notes. Creamos el sistema que ordena tu operación: comandas, control de insumos, costos por platillo, mermas y reportes de ventas, hecho a la medida de tu cocina y tu servicio.
Ferreterías y tlapalerías
Una ferretería o tlapalería maneja miles de claves, equivalencias y proveedores; sin un buen sistema, el inventario se descuadra y pierdes ventas por no saber qué tienes. Creamos el sistema a la medida que controla tu inventario, tu punto de venta y tu facturación en un solo lugar.
Clínicas y consultorios
Una clínica o consultorio pierde tiempo y pacientes con agendas en papel, recordatorios manuales y expedientes dispersos. Creamos el sistema a la medida que organiza tus citas, tu expediente, tus cobros y tus recordatorios por WhatsApp en un solo lugar.
Despachos contables
Un despacho contable pierde horas en tareas que se pueden automatizar: descargar CFDIs uno por uno, validar comprobantes y armar reportes a mano para cada cliente. Creamos el software a la medida que automatiza tus procesos fiscales y te devuelve ese tiempo.
Pequeños comercios
Si tienes un comercio de barrio —abarrotes, carnicería, papelería, lavandería, cremería o tlapalería— seguramente llevas las ventas en libreta, en la calculadora o de memoria. Funciona hasta que no: el corte de caja no cuadra, se acaba la mercancía sin aviso y no sabes cuánto ganaste en el mes.
Abarrotes
Una tienda de abarrotes vende cientos de productos distintos al día, con precios que cambian cada semana y clientes de confianza que pagan después. Llevarlo todo de memoria o en libreta es donde se escapa el dinero.
Carnicerías
En una carnicería el dinero se va de a poquito: 50 gramos de más en cada bolsa, un precio viejo que nadie actualizó, recortes que nunca se anotan. Por ejemplo, 50 g sin cobrar de un bistec a $200 el kilo son $10; en 40 ventas al día son $400 diarios que no ves.
Papelerías
Una papelería maneja miles de artículos pequeños, precios que cambian y servicios que no son productos: copias, impresiones, engargolados, enmicados. En temporada de regreso a clases, sin sistema, el mostrador se vuelve un caos.
Lavanderías
En una lavandería el problema no es lavar: es saber qué pedido es de quién, cuándo se entrega, cuánto se cobró por adelantado y avisar al cliente que ya puede pasar. Con notas de papel, las prendas se confunden y los pedidos se quedan olvidados.
Queserías y cremerías
Una cremería o quesería vende a granel, por kilo y por pieza, con productos perecederos y clientes que compran al menudeo y al mayoreo. Sin control, la caducidad y la merma se llevan una buena parte de la ganancia.
Tiendas de limpieza
Una tienda de detergentes y productos de limpieza vende a granel: por litro, por medio litro, rellenando el envase del cliente, y también por pieza y al mayoreo. Ningún punto de venta genérico entiende bien esa mezcla.
Tortillerías
Una tortillería vende cientos de kilos al día en mostrador y en reparto a tiendas, fondas y restaurantes. Sin registro, no sabes cuánto rindió la masa, cuánto se vendió en ruta ni quién te debe.
Taquerías
En una taquería todo pasa rápido: órdenes en mesa, para llevar y por WhatsApp al mismo tiempo, y al final de la noche nadie sabe bien cuánto se vendió ni cuánta carne se fue.
Farmacias
En una farmacia el inventario no solo es cuánto tienes: también es qué caduca y cuándo. Un medicamento vencido en el anaquel es dinero perdido y un riesgo para tu cliente.
Panaderías
En una panadería se venden cientos de piezas al día, casi todas sin código de barras, y al final nadie sabe cuánto pan sobró ni cuánto se vendió de cada tipo.
Pollerías
En una pollería vendes por kilo, por pieza y por corte, en mostrador y a restaurantes que pagan después. Sin sistema, el rendimiento de cada pollo y lo que te deben se pierde entre notas.
Fruterías y verdulerías
En una frutería los precios cambian casi a diario y la merma es parte del negocio. Si no la mides, no sabes si de verdad estás ganando.
Forrajeras y agroquímicos
Una forrajera vende por bulto, por kilo y por litro, y muchos productores pagan al levantar la cosecha. Llevar ese crédito y las caducidades de los agroquímicos en libreta es donde se pierde el dinero.
Talleres mecánicos
En un taller cada coche es un proyecto: diagnóstico, refacciones, mano de obra y un cliente preguntando cuándo queda. Con órdenes en papel se pierden refacciones cobradas de menos y clientes que no regresan.
Refaccionarias
En una refaccionaria el cliente no pide una clave: pide "la bomba de agua de un Tsuru 2015". Si la búsqueda depende de la memoria del mostrador o de un catálogo en papel, la venta se va a la refaccionaria de enfrente.
Salones de belleza y barberías
En un salón o barbería el dinero se va en citas que no llegan, comisiones mal calculadas y productos que se venden sin registro.
Boutiques y tiendas de ropa
En ropa, un mismo modelo es diez productos: cada talla y cada color. Sin sistema no sabes qué talla se acabó, qué modelo no se mueve ni qué apartados siguen pendientes.
Joyerías
En una joyería cada pieza vale, y es chica. Un anillo que falta tarda semanas en notarse, y cuando lo notas ya no sabes si se vendió, se apartó o se perdió.
Cafeterías
En una cafetería cada bebida tiene variantes: tamaño, leche, extra shot. Si el sistema no las maneja, se cobran mal y nunca sabes cuánto café y leche gastas de verdad.
Depósitos de cerveza y vinos
Un depósito vende por pieza, por six y por caja, y además maneja envases retornables. Sin control, el envase prestado y la cerveza fría que no cuadra se comen la ganancia.
¿Y si tu negocio dejara de depender de la libreta?
No te toma ni 5 minutos preguntar. Te mostramos una demo de cómo quedaría tu sistema antes de que pagues.
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